Cuando el alojamiento es la propia experiencia: viaje por los hoteles más excéntricos de Europa

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Andamos organizando nuestro viaje, ya tenemos el vuelo, el destino, nos hemos interesado por un pequeño recorrido que nos interesa y ahora toca mirar un hotel que nos guste y este bien ubicado… pero, ¿y si en lugar de sólo buscar un lugar agradable donde dormir, pensáramos en hacer de esa estancia una inigualable experiencia?

En la mayoría de nuestros viajes el motivo principal es la vivencia en el destino y como nos relacionamos con él, sea de un modo más activo o más contemplativo. Realicemos una escapada un fin de semana para explorar un área que deseamos conocer, una semana para relajarnos junto al mar o unos días para practicar deporte con amigos, el principal detonante suele estar ligado al propio destino o a alguna actividad específica en el mismo, pero el lugar donde nos alojamos normalmente no está entre los propios desencadenantes del viaje. Y, sin embargo, ¿nos hemos planteado alguna vez que el espacio en el que nos alojásemos pudiera suponer una gran aventura en sí misma?

Para aquellos viajeros que desean vivir una enriquecedora experiencia en sus lugares de hospedaje más allá del destino en sí o de una estancia convencional de hotel, proponemos 10 de los hoteles más curiosos (y también mejor valorados) de Europa en los que vivir una estancia única e irrepetible.

  1. La Villa Cheminée de Tatzu Nishi, Países de Loira.

Un alojamiento así no podía ser más que obra de un artista. Su autor, el japonés Tatzu Nishi, que propuso ubicar una casa rural francesa clásica en lo alto de una torre de 15 metros de altura, recordando a las chimeneas de una central eléctrica. Un espacio perfecto para dos, con cocina, calentador de leña, un jardín exterior y como no podría ser de otro modo, con impresionantes vistas sobre el valle de Loira.

  1. La Balade des Gnomes, Luxemburgo, Bélgica.

Este alojamiento simpar dispone de 10 habitaciones absolutamente únicas. Todas ellas fueron inspiradas en cuentos de hadas y grandes leyendas; algunas son tan especiales como un caballo de Troya gigante o una cama-barquito dentro de la habitación ‘Isla Macquarie’, con el que parece flotemos en agua real. Podrás encontrarlo en una localidad belga del siglo XVII, llamada Durbuy.

  1. Spitbank Fort, Portsmouth, Reino Unido.

Si en un primer momento decimos que te alojarías en una fortificación marina en medio del océano quizás no suene excesivamente atractivo, pero si revisamos las instantáneas y opiniones que ofrecen sus visitantes cambiaremos de opinión, asegurado.

Un histórico hotel en el Solent, entre la isla de Wight e Inglaterra, que cuenta con ocho suites de lujo, bar, piscina de agua caliente, sauna y, lógicamente, unas vistas increíbles. Perfecto para organizar fiestas ruidosas, a pocos vecinos molestaremos, sin duda. Aseguran desde el propio hotel que lo que sucede en Spitbank Fort, se queda en Spitbank Fort.

  1. Crane Hotel Faralda Amsterdam, Ámsterdam, Países Bajos.

Dinos un lugar que nunca jamás asociarías con un lugar donde alojarte… ¿una grúa quizás? Pues sí, en este caso el Crane Hotel Faralda Amsterdam es una antigua grúa industrial convertida en alojamiento. Dispone de tres suites con un toque decoradas con un toque rockero y mucha personalidad. Más allá de la originalidad de la edificación, si así se le puede llamar, destacan las increíbles vistas de la ciudad de las que podremos disfrutar, que, además, cambian constantemente a medida que el viento la hace girar.

  1. STF Kolarbyn Eco-Lodge, Skinnskatteberg, Suecia.

Si eres de los que les gusta la naturaleza esta opción podría fascinarte, pues este alojamiento es conocido como el “hotel más primitivo de Suecia”, el STF Kolarbyn Eco-Lodge no es precisamente para quienes buscan todas las comodidades. Significa un regreso a lo básico, una vivencia a experimentar en un espacio sin electricidad, aunque cada estancia cuenta chimenea, camas de madera y buenos sacos de dormir; y sin duchas, pero que a cambio te ofrece de un magnífico lago Skärsjön a los pies de sus doce pequeñas cabañas camufladas, ubicadas en pleno bosque.

  1. Utter Inn, Västerås, Suecia.

Quienes buscan una opción también unida a la naturaleza pero algo más sofisticada y excéntrica pueden elegir el Utter Inn. Un hotel flotante, ubicado en Vasteras, al este de Estocolmo, asentado en uno de sus muchos lagos pero a unos metros por debajo de la superficie, donde se encuentran sus habitaciones con estilo cabaña tradicional sueca.
Aseguran sus huéspedes que comer en la superficie mecidos por las olas como si se tratase de un barco es absolutamente relajante, y que las puestas de sol son prometedoras, pero que la mejor parte viene después, al descender a las habitaciones, donde se pueden contemplar las distintas especies de peces a través de las ventanas de las estancias.

 

 

  1. Golden Crown Levi Igloos, Laponia, Finlandia.

Viajamos ahora hasta un destino aún más alejado. Las auroras boreales son un fenómeno natural digno de un gran viaje y ¿qué mejor experiencia que disfrutarlas desde un iglú? Para ello sólo tendremos que alojarnos en Golden Crown Levi Igloos de Laponia. Harán tu estancia absolutamente alucinante, incluso si no pudieras ver una aurora boreal. Sus interiores están decorados lujosamente y su construcción está realizada con un vidrio de alta tecnología que no se empaña por lo que en todo momento se puede contemplar el paisaje circundante.

  1. V8 Hotel Motorworld Region Stuttgart, Boblingen, Alemania.

A ti que te apasiona el mundo del motor, en el V8 Hotel harás tu sueño realidad: poder disfrutar de un espacio absolutamente tematizado sobre el automóvil. Disfrutarás de una de sus 34 habitaciones personalizadas con marcas como Mercedes, Morris Minor y VW. Incluso podrás acceder a míticas salas de lavado de autos y antiguas estaciones de gasolina. Encontraremos también algunos modelos completamente restaurados.

  1. Jumbo Stay, Estocolmo, Suecia.

Si te lo cuentan antes de leerlo en este artículo no te lo creerías, seguro. En una de las pistas en desuso del aeropuerto de Estocolmo, se encuentra el Jumbo Stay, un hotel instalado dentro de un Boeing 457 fuera de servicio. El avión cuenta con 33 habitaciones distintas y una suite de lujo, que como no podía ser de otro modo, se ubica en plena cabina.

  1. Mil Estrelles, Gerona, España

En España también tenemos un original ejemplo de imaginación y de nueva habitabilidad de un espacio pintoresco. Una antigua masía convertida en un innovador hotel en el que pernoctar, si podemos decir “a cielo abierto”, aunque realmente no lo estemos haciendo al aire libre sino con libre visibilidad, pues nos alojaremos en unas innovadoras burbujas con techos translucidos ubicadas en medio de sosegados jardines en Banyoles, Gerona.

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